El asedio de Troya

«Como las olas impelidas por el Céfiro se suceden en la ribera sonora, y primero se levantan en alta mar, braman después al romperse en la playa y en los promontorios, suben combándose a lo alto y escupen la espuma; así las falanges de los Dánaos marchaban sucesivamente y sin interrupción al combate.» (Fragmento de…

Anuncio publicitario