Es un buen martes para continuar leyendo

 Estaba claro que las ventas superarían las del año pasado. El 23 de abril de 2011 cayó en medio de la Semana Santa, cuando los pobres mortales, lectores o, corren por el mundo necesidades de de descanso y desconexiones. Pero un lunes de San Jordi cualquiera puede despertar grandes expectativas, especialmente si el tiempo acompaña y cada uno de nosotros hace esfuerzos para salir como puede de la sensación depredadora que rodea el mundo actualmente. Los libros nunca nos abandonan, siempre están dispuestos a hacernos ricos o lo que sea necesario, a ayudarnos a soñar ya despertar cada día con la sensación de que somos los auténticos propietarios de nuestras vidas.

Así que, seguimos la semana y este martes leyendo:
“Llamaron. Abrí. Nunca lo hiciera. En el Rellano, con la mirada fiera y el gesto intrépido adquiridos tras lagos años de férreo adiestramiento bajo la férula de Inhumanos Sargentos, un funcionariado de correos blandía una carta certificada dirigida a mi nombre y domicilio.”

Así empieza El enredo de la bolsa y la vida, Eduardo Mendoza (Seix Barral) el libro más vendido de la jornada, una historia que nos promete una sonrisa. También promete optimismo el más vendido en catalán, El abuelo de 100 años que se escapó por la ventana de Jonas Jonasson (La Campana), una estrambótica novela sobre un hombre feliz que sólo piensa en vivir más y más. Tampoco ha sido una sorpresa, porque esta historia, éxito de la temporada, no ha dejado de despertar elogios durante meses.

Y otro ídolo (¿de masas?), Un economista! El niño Becerra, que no para de decir las verdades del barquero, ha sido el más vendido de no ficción en castellano. “Pues amarga la verdad, quiero echarla de la boca“, decía Quevedo hace bastantes años, y nos debe gustar el ejercicio, porque el Niño Becerra no se calla y nos cuenta cosas como que la crisis no acabará hasta 2020 y que esto que vivimos es un aperitivo.

 

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Riña de gatos

El otro día leía en un foro sobre literatura la enorme cantidad de comentarios que habían generado una palabras de Eduardo Mendoza sobre Frank Kafka. El escritor barcelonés dijo durante una conferencia titulada Teoría general de la novela: balance trimestral que el autor de la Metamorfosis no era un buen escritor. Mendoza cree que se debe “rehacer la narrativa” y defiende una manera de escribir novelas al estilo clásico, entrando en la historia suavemente, sin contar todo el sentido de la novela en las primeras frases, como -dice Mendoza- hacía Kafka. “Si explicas todo al principio, el resto del texto pierde el sentido”. Eterno dilema este de la teoría general de la novela. Todos sabemos que los estantes particulares y los de las librerías están llenos de sorpresas literarias que no se adaptan  al saber hacer del escritor como es debido. Metarmorfosis, o El Proceso son un buen ejemplo. De todas formas, el buen literato, el autor perfecto de novelas más sencillas de leer se hace rápidamente con las simpatías de los lectores, que caen sin remedio (y voluntariamente) entre las redes bien estudiadas de una novela escrita según los cánones establecidos y clásicos. Pelea de gatos la última novela de Eduardo Mendoza y Premio Planeta de 2010 introduce al lector en la historia a través de la presentación de su personaje protagonista, Anthony Whitelands, un inglés especializado en pintura española que viaja a Madrid durante la primavera convulsa de 1936. A través de la mirada extranjera de Anthony, Mendoza retrata los meses inmediatamente anteriores a la Guerra Civil. Curiosamente esta época no ha sido muy novelada hasta ahora, así que tenemos una buena oportunidad de entrar en aquel momento complicado que finalizó con una guerra y luego con una de las dictaduras más largas del mundo civilizado. Pero Riña de Gatos no es una historia triste. Eduardo Mendoza utiliza uno de sus mejores recursos: el sentido del humor y la intriga. El autor ha planteado dilemas morales al lector y ha preparado peleas políticas, disertaciones sobre el arte y una investigación policial.

Me quedo con una afirmación que he oído decir a Mendoza sobre su hecho de escribir: “Siempre escribo libros para ver cómo finalizan”.

El Planeta. Conjuras y misterios

Eduardo Mendoza es un gran escritor que cuenta historias desde la realidad y poniendo toda su imaginación al servicio de una narrativa potente y enérgica. Eduardo Mendoza es también un autor enemigo de la promoción de sus obras y era, hasta ahora, uno de los grandes que aún no había ganado el Premio Planeta.

Esta es una buena noticia para los lectores, que se encontrarán ahora con una buena novela para leer a partir de noviembre. Riña de gatos, es el título de este flamante Planeta. Apuntamos dos elementos que favorecen su futuro éxito: es una novela de misterio, y está ambientada en la Guerra Civil. “Tenemos que asumir entre todos la Guerra Civil”, dice Mendoza y nos propone un tiempo y unas circunstancias poco conocidas y que hasta ahora no se habían tratado en una novela.

Riña de gatos está ubicada en Madrid, durante los meses anteriores al 18 de julio. “Había muchos espías y muchas corrientes subterráneas”. Madrid era una ciudad llena de “conjuras y misterios”, explicó Edudardo Mendoza. Más de 600.000 euros por un autor que ha decidido coger el AVE y bajar en la estación de Atocha, abandonando su barcelonés escenario habitual para escribir el relato de un joven británico, experto en pintura española que viaja a Madrid durante la primavera de 36 para analizar un posible cuadro de Velazquez desconocido y se ve envuelto en una trama policial con personajes reales como José Antonio Primo de Rivera, Sanjurjo, Queipo de Llano y Franco.

eduardo mendoza

Del 23F en Nueva York en un libro electrónico

Ahora que se acaba el año, parece una buena idea continuar con el ejercicio que empecé hace unos días, el de hablar de libros susceptibles de convertirse en regalo. No aseguro nada, porque aconsejar lecturas es un riesgo importante. Sin embargo, como dice Espinàs en su último libro” el tiempo va pasando, pero la fiesta sigue”. Este nuevo título  que ha aparecido durante 2009, Y la fiesta sigue (Ediciones La Campana), es una especie de autorretrato de Espinàs, donde reflexiona sobre los hechos de la vida, la de todos y la suya misma. La Campana también nos ha obsequiado este año con Nelson Mandela y el partido de rugby que construyó una nación, de John Carlin. Sobre este libro Eduardo Mendoza dijo en El País: “Hubiera podido ser la mejor novela del año si no fuera porque todo lo que explica sucedió de verdad. Mendoza, por su parte, ha revelado con Seix Barral Tres vidas de santos. Estos son tres relatos, de tres personajes que están dispuestos a renunciar a todo. Al igual que el libro de Carlin, el 23 F de 1981 también podía haber sido una novela si los hechos que se produjeron al Congreso de los Diputados no hubieran sido una realidad como un piano. De hecho, Javier Cercas intentó convertir en ficción todo el entramado conspirador que finalizó con Antonio Tejero invadiendo el Parlamento y disparando contra todo lo que se movía. Finalmente, Cercas escribió Anatomía de un instante sin alejarse de la verdad y ha demostrado que el golpe de Estado contra la democracia incipiente que presidía Adolfo Suárez puede superar cualquier novela policíaca. La última obra de Cercas se situó entre los más vendidos el día de Sant Jordi, en la Feria del libro de Madrid y en las listas de más vendidos de muchas librerías y secciones de cultura de los periódicos. Merece un rato de atención.

Por cierto, Ecos Travel Books ha presentado la primera guía de viajes digital en castellano para e-book, iPhone, ordenadores y otros dispositivos de lectura electrónica. Se trata de una guía de Nueva York y contiene todo lo que hay que ver en Manhattan, en sus tiendas, museos, parques, rascacielos…..

Mendoza y los santos

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La última novedad de Eduardo Mendoza fue El Asombroso viaje de Pomponio Flato del año pasado, una historia con la que se remontó a los clásicos y sus deidades múltiples. En octubre, Seix Barral publicará una nueva entrega de Mendoza con un registro totalmente opuesto: el dios único que nos es propio, como dirían los super beats. Es una buena noticia saber que el 20 de octubre llegan los cuatro relatos agrupados bajo el título Tres vidas de santos. No es la primera vez que Mendoza se adentra en el mundo religioso católico. Recordemos todavía aquella novela corta que huele a lluvia y que describe la vida de una monja de pueblo y el cacique falangista. Por cierto, que El año del diluvio se convirtió en película de la mano de Jaime Chavarri en 2004 .

Eduardo Mendoza vuelve la próxima temporada a su particular ciudad de los prodigios, en Barcelona, a través de una de las historias de Tres vidas de santos, La ballena. Es el relato más largo y está ambientado en el congreso eucarístico de 1952. El cuento más dramático es uno que se llama Dubslav. Aquí se manifiesta Mendoza en una posición más existencial. En el tercer relato, El malentendido reflexiona sobre el asunto de la literatura y las clases sociales.

Esperaremos a la nueva temporada para conocer más detalles. De momento, nos quedamos con los comentarios del mismo Mendoza: ” la mayoría de estos santos que no lo son, parten de una idea equivocada, de un trauma psicológico. La devoción con la que se entregan a esta desviación de una manera excluyente y su disposición a renunciar a todo es lo que más nos hace parecer a los santos”.