Archivo de la categoría: Sant Jordi

Patria

Patria, de Fernando Uramburu, fue el primer libro con el que comencé este año. En su momento me pareció una buena señal. Es un libro que huele a trabajo bien hecho. Es una novela extensa e intensa. Son más de 600 páginas y gran magnitud narrativa. La literatura al servicio de la experiencia vivida. Es ficción, pero forma parte de nuestras vidas.

Patria abarca un período de 40 años. Los primeros 40 años de una democracia miles de veces reivindicada durante una dictadura sin fin. Enmarcado en la endogámica vida de un pueblo de Guipúzcoa, Uramburu retrata las dos caras de una sociedad que sufre. El terrorismo de ETA enfrenta a dos familias amigas que, irremediablemente, tendrán que encontrar el difícil camino entre la culpa y el perdón para seguir viviendo.

Detrás de Patria hay, seguro, un gran trabajo de ensamblaje. Ahí están los pensamientos, la realidad, lo que se dice y se calla, las miradas, los gestos para esquivar las palabras, el odio, la tristeza, la necesidad de olvido. Todos los personajes, que habitan en un mismo espacio, en un momento u otro sentirán la necesidad de escapar para luego volver al punto de salida. La narración de la frustración, de la huida y el reencuentro es un trabajo de arquitectura.

Fernando Uramburu no escribe para sí mismo, sino para el lector, por eso ha creado personajes a los que podríamos reconocer si los viéramos por la calle. Esta es Bittori, la viuda, el Txato, el empresario asesinado, Joxe Mari, el etarra, Joxian, Miren. Xabier, Arantxa o Gorka. Sin duda, una novela que hay que leer, porque era una novela que alguien tenía que escribir.

Dice Uramburu que ahora existe un deseo natural de distanciarse de la violencia y también existe un gran deseo de esperanza.

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Es un buen martes para continuar leyendo

 Estaba claro que las ventas superarían las del año pasado. El 23 de abril de 2011 cayó en medio de la Semana Santa, cuando los pobres mortales, lectores o, corren por el mundo necesidades de de descanso y desconexiones. Pero un lunes de San Jordi cualquiera puede despertar grandes expectativas, especialmente si el tiempo acompaña y cada uno de nosotros hace esfuerzos para salir como puede de la sensación depredadora que rodea el mundo actualmente. Los libros nunca nos abandonan, siempre están dispuestos a hacernos ricos o lo que sea necesario, a ayudarnos a soñar ya despertar cada día con la sensación de que somos los auténticos propietarios de nuestras vidas.

Así que, seguimos la semana y este martes leyendo:
“Llamaron. Abrí. Nunca lo hiciera. En el Rellano, con la mirada fiera y el gesto intrépido adquiridos tras lagos años de férreo adiestramiento bajo la férula de Inhumanos Sargentos, un funcionariado de correos blandía una carta certificada dirigida a mi nombre y domicilio.”

Así empieza El enredo de la bolsa y la vida, Eduardo Mendoza (Seix Barral) el libro más vendido de la jornada, una historia que nos promete una sonrisa. También promete optimismo el más vendido en catalán, El abuelo de 100 años que se escapó por la ventana de Jonas Jonasson (La Campana), una estrambótica novela sobre un hombre feliz que sólo piensa en vivir más y más. Tampoco ha sido una sorpresa, porque esta historia, éxito de la temporada, no ha dejado de despertar elogios durante meses.

Y otro ídolo (¿de masas?), Un economista! El niño Becerra, que no para de decir las verdades del barquero, ha sido el más vendido de no ficción en castellano. “Pues amarga la verdad, quiero echarla de la boca“, decía Quevedo hace bastantes años, y nos debe gustar el ejercicio, porque el Niño Becerra no se calla y nos cuenta cosas como que la crisis no acabará hasta 2020 y que esto que vivimos es un aperitivo.

 

Sant Jordi

Dice la leyenda que de la sangre del dragón que Sant Jordi mató para defender la princesa brotó una rosa que el caballero entregó a la chica. Por ello, cada año mantenemos la costumbre de regalarnos esta flor roja y también un libro, para conmemorar la muerte de Cervantes y Shakespeare el mismo día.

Uno de los mejores precedentes de la fiesta de Sant Jordi de este año ha sido que Carme Riera se ha convertido en la sexta mujer que llega a la Real Academia de la Lengua. La escritora mallorquina y profesora de literatura española en la Universidad de Barcelona ocupa desde ahora el sillón de la letra ‘n’. “Esta es una buena oportunidad para aprender“, dijo Carme Riera. Y esta es una buena oportunidad para recuperar historias como Epitelios tiernísima (Ediciones 62), Te dejo, amor, el mar como prenda (Laia), El verano del inglés (Alfaguara) o El maravilloso viaje de María en el país de los tulipanes (Destino).

No olvidemos tampoco uno de los libros en catalán más vendidos del año: Yo confieso, de Jaume Cabré (Proa). Belleza, la edad, el deseo de aprender, la crueldad, el nazismo, la justicia, Dios … Yo confieso pretende explicar la historia de Europa, sus guerras, sus religiones. La novela es también la historia de una amistad.

Una buena promesa del día puede ser la última novela de Jordi Coca, Al caer la tarde, también sobre el paso del tiempo y la lluvia, sobre el amor y la filosofía existencialista. Me gusta la postura políticamente incorrecta de Jordi Coca.

Una de las presencias internacionales más relevantes que firmarán durante esta jornada es Chuck Palahniuk. Su último libro es Al desnudo (Mondadori), un interesante retrato del Hollywood clásico, visto por Hazie Coogan, la criada de la actriz Katherine Kenton.

Por cierto, he anotado en mi bloc de notas que la tercera parte de la trilogía de Carlos Ruíz Zafón El prisionero del cielo, la decepción de incondicionales de La sombra del viento y El Juego del ángel. Pero si todavía no la ha leído, aún estáis a tiempo de comprobar si es cierto ese escepticismo.

También está la última de Maruja Torres, una novela negra, Sin entrañas. La escritora está entusiasmada con su nueva historia. También está entusiasmado otro escritor de novela negra, la gran sorpresa del año, por cierto, Carlos Zanón, con su No llames a casa (RBA), que será llevada al cine por Daniel Calparsoro. Zanón dice que incluso la Biblia podría ser considerada novela negra.

La mejor inversión

Los libros están siempre, son los mejores compañeros, la mejor inversión. Dan forma a la vida, son una necesidad y un deseo, un placer y un ejercicio. Escribir es una manera de vivir, escribir para que alguien encuentre vidas, otras vidas, otros sueños. Saber escribir es algo más que ordenar palabras según los cánones de la gramática. Tomar nota de un dictado es sencillo y práctico. Lo que realmente es difícil es el riesgo de ir más lejos, de probar con la sensación de dejar un recuerdo en la memoria del lector.

El 23 de abril de este año hace treinta años que murió Josep Pla, un hombre claro y un escritor auténtico. Gracia a él siento una predilección especial por la estación de Palafrugell, las tardes de la Escala, el agua transparente de las calas, las rocas que se desplazan hasta el mar. El Cuaderno gris  es un ideal contra la intransigencia.  Es un privilegio salir a la calle y comprar un libro o una pila de libros. Sería ideal comprar literatura de la buena. No sólo tenemos que comprar lo que ha escrito alguien de nuestro pueblo. La pasión por leer debe ser infinita, como el universo.

Cojo mi libreta y miro las notas, para inspirarme. Si, tengo algunas ideas de libros el día de Sant Jordi.

Algo brilla como el mar, Hiromi Kawakami (Acantilado) Es la misma autora de El cielo es azul, la tierra blanca.  Una historia sorprendente. Otro japonés: Haruki Murakami, ya es éxito de ventas con 1Q84 (Tusquests).

Un descubrimiento: Rosa Cullell y su primera novela. La isla de la última verdad, Flavia Company (Lumen-Proa), me dijo: te gustará, porque se ve el mar.

Más historias de Almudena Grandes: Ines y la Alegría (Tusquets). Carme Riera, la excelsa escritora , con una novela negra, como Donna Leon o Vázquez Montalbán, Naturaleza casi muerta (Ediciones 62).

Una entretenida novela de Rosa Montero, Lágrimas en la lluvia (Seix Barral). La portada del libro no tiene nada que ver con el contenido, fue una felicitación de Navidad que le enviaron por e-mail a la escritora y se la puso como fondo de escritorio en su ordenador.

Sunset Park

Paul Auster se ha ganado el privilegio de ser un escritor esperado. Una hilera larga de lectores de todo el mundo han pasado muy buenos ratos con sus novelas y cuando, finalmente, se decide a publicar una nueva, resulta fácil imaginar que más de un admirador deja lo que estaba leyendo y se  adentra sin remedio en la novedad que el escritor de Nueva Jersey ha dejado en el escaparate.

Nos llegó hace unos meses y se encuentra entre los más vendidos. Sunset Park, recuerda el aroma de una historia bien tramada, como Broolyn Follies, pero con unos personajes que no consiguen llegar a ser tan cálidos. Posiblemente Auster no pretende que Miles, Pilar, Alice, Brig o los padres de Miles sean lo que podríamos llamar personajes simpáticos, pero todos ellos tienen un punto de pasión oculta que mantiene alerta al lector. En Sunset Park todo comienza cuando Auster presenta a Miles Heller, de 28 años. Este personaje lleva siete años viviendo aislado de su mundo,  del que decidió huir. Detrás sólo deja una breve nota. Heller se pasa años en soledad, hasta que un día encuentra a una joven de 16 años, Pilar, que, casualmente, estaba leyendo la misma novela que él:  El Gran Gastby.

Después, las circunstancias hacen que Miles vuelva de nuevo a su pasado, a los secretos, a su padre, un magnífico editor; a su madre, una actriz cautivadora; a su madrastra, una intelectual con un juicio muy acertado. También vuelve a la comunidad de Sunset Park y sus camaradas okupas. Vuelve a la vida , con sus penas y sus glorias. Las penas y las glorias se mezclan como si nada en una misma cosa. ¿Se fía Miles realmente de su amigo Brig, que le propone compartir una casa abandonada y regenta un negocio conocido como ‘El Hospital de los Objetos rotos’?. Este lugar inédito está situado en la Quinta Avenida, en Park Slope, al lado de una lavandería. El negocio de Brig consiste en reparar objetos que están a punto de desaparecer: máquinas de escribir manuales, plumas estilográficas, relojes mecánicos, radios de madera, teléfonos de disco…

Paul Auster dice que se inspira constantemente en Emily Brontë. Quizás, y lo hace a su manera, con los pies puestos en la actualidad. Me lo he pasado muy bien con Sunset Park. Creo que Paul Auster es un autor que tiene dos caras: por un lado, la cara de un narrador extraño, críptico, que nos hace entrar en mundos difíciles, los que se encuentran más allá del subconsciente, como Viajes por el scriptorium o Trilogía de Nueva York. Por otro lado, está el Auster de las historias abiertas a la calle, a las miserias humanas a flor de piel, como Brooklyn Follies o Sunset Park.

Sunset Park es una historia sobre historias, sobre literatura, sobre el mundo de las editoriales. Es Nueva York y es la la crisis económica y la depresión de una generación de estadounidenses con las cosas no muy claras y con un futuro bastante más incierto que el de sus padres.

Invisible  ]La compassió és un sentiment abominable 

Hoy no dejaré de mirar libros

imagen Hoy empieza el día con optimismo, como siempre tal día como hoy, y más aún porque los viernes son por defecto alegres y optimistas. Pero no es sólo por eso que los libreros tienen muchas esperanzas puestas en el día de Sant Jordi de este año. Esperan igualar las cifras de ventas de 2009, cuando facturaron 20 millones de euros en toda Cataluña, lo que significó el 7,6 por ciento de las ventas anuales.

A modo de cábala adivinatoria, se prevé que este año las ventas sean mucho más diversificadas que el año pasado. Se sospecha que, como es habitual, ganarán las novelas y se ha apostado especialmente por los autores más jóvenes. Por cierto que se han instalado 400 puestos en la calle, la mitad de ellas en Barcelona.

Algunas otras noticias:

Con motivo de la fiesta de Sant Jordi y del Día Internacional del Libro, 24 museos y centros de arte contemporáneo del Estado participan en una iniciativa de bookcrossing.  Se depositarán más de 2.500 publicaciones de arte. La Fundación Tàpies , por ejemplo, dejará en diferentes puntos de Barcelona y alrededores 20 libros de fondo de su Biblioteca.

El día de San Jordi también permite a los aficionados ir al teatro pagando menos por su entrada. ADTCA y los Teatros Públicos de Barcelona ofrecen descuentos especiales. Las entradas se pueden comprar en Ticket Ramblas en el Palau de la Virreina y son para ir a las funciones del 19 al 25 de abril.

Hablamos de novedades:

Jhon Carlin, El factor humano .- Es el relato que da voz a un grupo de personajes que vivieron aquella Copa del Mundo de Rugby memorable gracias al carisma de Mandela, quien dejó a un negro formar parte del equipo de su país. El rugby era un deporte tradicionalmente por los blancos en Sudáfrica y ese momento sentó las bases de una nueva manera de hacer política. La Warner Bros ha llevado al cine esta historia, protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon. (Ed. La Campana) [

En el número 7 de la calle Grenelle, en París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo. Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria. Juntas descubrirán la belleza de las cosas pequeñas. Esto es La elegancia del erizo , de Barbery Muriel, y está editado por Seix Barral.

Acantilado aconseja su sorpresa de la temporada, Fin , de David Monteagudo. Aquí se reúnen un grupo de antiguos amigos, que ya no tienen nada en común, sólo un turbe episodio del pasado.

Quim Monzó se presenta este Sant Jordi con el Esplendor y gloria de la Internacional Papanatas (Acantilado). Es un encuentro de varios artículos escritos entre 2001 y 2004 y denuncia la incongruencia del gremio político, la superchería y la impostación de buena parte de la vida pública, y del dominio de las poses.
Por cierto, Cuaderns Crema ha editado este año el Premio Goncourt 2009: Tres mujeres fuertes , de Marie Ndiaye. Todas ellas dicen no para conservar su dignidad frente a las humillaciones que los inflige la vida.
Sorprende La primera vez tenía 6 años, de Isabelle Aubry. Roca Editorial ha presentado el relato de esta mujer que fue víctima de incesto y abusos. Su lucha personal y la superación del pasado, le han llevado a convertirse en la presidenta Asociación internacional de víctimas del incesto .
La editorial Planeta aporta a Ángeles Caso y su Contra el viento. También encontraremos hoy otro Premio importante del grupo, el Azorín, que se llama El amor del Rey , de Begoña Aranguren. El rey es Alfonso XIII y se trata de la narración de una mujer, Soledad Quiñones, que pasó toda su vida en torno a la Corte. Así que explica sus recuerdos y su amistad con el monarca, un hombre al que dibuja como divertido, espontáneo y encantador.
Más títulos que encontraremos en las mesas: Manhattan líquido, Llibert Ferri (Empúries). Se novedad otro de Murakami, De qué hablo Cuando hablo de correr. (Tusquets). Una reflexión sobre la influencia del deporte en la vida del autor. Otro bestseller de Planeta: La Divina Adoratriz, de Christian Jacq, que resucita el antiguo Egipto con una historia de detectives. RBA ha publicado el último libro de Joan Majó titulado Después de tocar fondo: Un repaso de las diversas perspectivas que ciudadanos, políticos, profesionales y empresarios tienen en el campo de la energía, las tecnologías de comunicación, la salud, las nuevas formas de trabajar y la educación.
…I Quevedo! 
Interesante puede ser también conocer Poesía inédita, de Francisco de Quevedo (Libros del Silencio). Rescata versos extraviados de uno de los mejores escritores del Siglo de Oro. Gracias al riguroso análisis de los textos atribuidos a Quevedo en el manuscrito de Évora, realizado por la investigadora María Hernández, se recupera parte del poemario moral, erótico, satírico y político de Quevedo. Un evento literario, dicen los expertos. 

“Sóc un cap curt i afegiré que sóc un cap gros”

Sant Jordi se presenta como lo hace siempre: con la perspectiva de las horas que aún quedan por sacar los libros a la calle y vender. La gente paseará buscando las novedades y especialmente a los autores, por si pueden ver qué cara hace aquella persona que es capaz de escribir aquellas palabras …

Es muy curiosa esta relación. Leer es un hecho íntimo, te acerca a lo más profundo de la habilidad literaria del escritor y descubrirlo en la calle, sentado en medio de la Rambla, reconforta la curiosidad. Pero más allá del hecho de escribir y leer, Sant Jordi es el día del negocio. Al final de la jornada lo que quedan son las cifras de venta.

Es importante el negocio, sí señor. Pero a mí me gustan especialmente las rosas y las palabras. Así que he robado un fragmento del Cuaderno gris de Josep Pla, para aplacar el apetito. Mirad, este es parte del autorretrato “verídico”del escritor:

“Alçada: 1 metre 74. Acceptant la classificació de Retzius, el meu crani tendeix notòriament a la braquicefàlla. Sóc un cap curt i afegiré que sóc un cap gros. El meu cap està abundantment poblat de cabells. M’hauria estat absolutament indiferent no tenir-ne, però estic predestinat, segons una profecia formulada per un perruquer del carrer de Cavallers a la meva mare, quan jo era petit, a tenir cabells tota la vida. Fins a la mort, doncs, tindré cabells, I això haurà estat, per als meus progenitors, principalment un pretext d’orgull i de satisfacció positiu. És poca cosa, si voleu, però sempre val més d’acontentar-se amb el que hom té. No tinc pas un front espaiós, enorme, fugitiu, suggeridor (hipotètic) d’una poderosa intel·ligència, segons els tòpics de la novel·lística. Tinc un front normal, dret i vertical al pla de la terra. Els meus cabells no són pas completament rossos ni acusadament negres. Són un entremig. D’aquest front, tot baixant, se’n desprèn un nas que en altre temps fou molt correcte, finament dibuixat de cartílags. La forma del nas, me la vaig, però, destruir jo mateix, en una població de la costa de llevant on anàvem a estiuejar, un any per la festa major, jugant a l’arbre de la cucanya. Vaig arrabassar el trofeu del cap del pal, vaig guanyar el primer premi (un parell de pollastres) després d”haver passat fent equilibris estrambòtics per la corba enseuada i relliscosa de l’arbre llarguíssim. En trobar-m’hi al capdavall, vaig engrapar la bandera amb tan mala fortuna que vaig topar, de cara, amb el pal de la juguesca. Fou un terrible cop, paorosament sec. Em retiraren de l’aigua més mort que viu, sense coneixement, regalimant sang del nas i de la boca –el color de la sang és escandalós–, la cara tumefacta, morada, inflada monstruosament. Fractura dels ossos del nas, capolament dels cartílags. Tres setmanes al llit.

–I d’aquests pollastres, què en farem? –deia la família.

Dels poquíssims premis que he obtingut en el curs de la vida, aquest ha estat un dels més tristos. De llavors ençà, el meu nas, una mica aixafat d’un cantó, ha perdut la seva correcció inicial i no presenta el menor interès. Sota les celles poblades i les pestanyes desproveïdes de llargada, de corba romàntica i de caient fascinador, els ulls, petits, tancats dins d’una incisió d’escletxa de guardiola, tenen una certa vivacitat, molta mobilitat, i son –segons m’han dit– molt impressionables, tant a la visió exterior com als reflexos interns. Són uns ulls sense educació i sense hipocresia, que em traeixen, sembla, a cada moment….”

La nostalgia y las novelas del oeste

“Soy un viejo insensato que se atreve ahora a ser joven”. Francisco González Ledesma ha presentado La Dama y el Recuerdo (Planeta), firmada por su alter ego Silver Kane y presentando esta típica y tópica novela del oeste del escritor vuelve al pasado, el suyo y el de todos. González Ledesma siempre habla de su barrio, el Poble Sec, “triste y oscuro”. Explica que sus primeros años se desarrollaron “en el patio trasero de las casas”. Sus padres eran obreros y él se crió como un niño sencillo y marcado por las reivindicación de una vida mejor. Para un joven periodista en la Barcelona de los años 50, con estas características sociales y con olor a “rojo” auténtico, era bastante difícil hacer carrera literaria. La censura miraba con lupa las creaciones de los sospechosos y cualquier síntoma reivindicativo era valorado como una herejía.

El joven González Ledesma  ganó el Premio Internacional de Novela 1948 con su primera obra, Sombras viejas , pero enseguida los censores prohibieron su publicación y lo pusieron en la lista de los escritores impublicables. Por suerte, la Editorial Bruguera llegó a su rescate y le propuso escribir guiones de cómics (El inspector Dan y Doctor Niebla ) y luego las novelas del oeste bajo los seudónimo de Silver Kane. Obtuvo un gran éxito y combinó este trabajo con la de redactor de La Vanguardia . Cuando terminó la dictadura, durante los años 70, pudo finalmente publicar las novelas que realmente le gustaban.

Ahora, el viejo periodista y escritor ha querido aceptar el desafío y se ha atrevido a volver a los años jóvenes de la aventura y la pasión, “del sufrimiento y la virginidad literaria”. Dice que quería saber si “después de tantos años era capaz de volver a escribir como un joven, volver a la pureza de la aventura y resucitar un mundo que fue”. Curioso reto.

Por último, unos apuntes:  Silver Kane publicó 400 novelas de todos los géneros en sólo 30 años y fue uno de los escritores más vendidos durante décadas, especialmente en los quioscos. La gran competencia durante aquellos años era Marcial Lafuente Estefanía.

Para ir haciendo boca, así empieza La Dama y el Recuerdo : “Aquella mañana ocurrieron en Jackson, Kansas, cuatro cosas juntas que no habían ocurrido nunca:  se pararon a la vez cien relojes de cuerda, llegó un jefe indio que quería comprar la paz para su pueblo, un pistolero llenó un saloon no de clientes, sino de muertos, y un hombre perfectamente vestido quiso comprar un cementerio”.

El periplo de Sant Jordi

Comienza la semana y todo es optimismo (?) Este interrogante se hace evidente porque entiendo que el lunes no es el día adecuado para hablar de optimismo. Los lunes y durante los tiempos que corren, con una cuesta de enero que no se acaba nunca … Pero no,  no sigo, que mi misión en este espacio no es hablar de economía y los días de la semana son un pasar página, una tras otra, y uno después del otro, los libros que se ponen en fila.

En días como estos, siento la voz de Serrat diciendo aquello de “envuelta en papel de plata”, la rosa, claro, la de Sant Jordi y el libro, los libros, montañas de ejemplares en los almacenes, esperando impacientes la salida a la calle, las calles de todas las ciudades y los pueblos y los barrios, por más pequeños que sean. Ya está todo preparado y falta tiempo para leer todas las expectativas, para ir a escuchar a todos los escritores y editores que charlan en todas las librerías de la ciudad.

Aunque no es, todavía no ha llegado el momento, pero las palabras nos esperan multiplicadas y el día 23 es viernes, cuando multitud de expectativas se abren ante la inminencia de un fin de semana que abre sus puertas para hacer de nosotros aquellas personas que queremos ser. El fracaso vendrá después, todavía no, que nos espera el tiempo de navegar, orzando y arribando, orzando y arribando, y preparando las velas para acoger todo el viento del mundo, todo aquel posible que nos debe poder empujar muy lejos.

Me llega una información del Museo Marítimo de Barcelona , que ha preparado actividades para toda la familia y decido comenzar mi periplo de Sant Jordi hablando sobre estas aventuras que nos preparan en las Drassanes. He cogido la imagen de su goleta, tanto en blanco y negro como inspiradora nave dispuesta a emprender las más enigmáticas aventuras.

He visto a Antonia dell’ Atte

 Es habitual y necesaria, es un hecho, una esperanza y una necesidad. Ha comenzado Sant Jordi la noche antes del día 23. La excelsa terraza de Casa Fuster, en los Jardinets de Gracia, corona la parte más noble de la ciudad. El programa de TVE Continuará organiza cada año una concurrida fiesta en la que se reúne la flor y nata del mundo del libro de Barcelona y de Madrid, que no se pierden la intensidad abrumadora del Sant Jordi. El comentario generalizado es “este año hay más gente que nunca”, pero no por una manía de hacer estadística de los ‘libretas’ sino por pura cuestión física, no cabe nadie más. Esto es un éxito de Montse Mompó, la directora del programa, que siempre ha sabido hacer amigos. Sin duda, Barcelona tiene muchos atractivos, pero siempre me quedaré con las vistas desde las azoteas. El paseo de Gracia a tus pies y la fiesta, la conversación y la animación de quien saluda a los viejos conocidos. Ah, pero si allí, a la izquierda, junto a Mabel Beltrán, está Antonia Dell’Atte, alta y discreta, con una copa de cava en la mano !. Continuará ha premiado este año a Ana Mª Matute, Jorge Herralde, Maruja Torres, Boris Izaguirre y el grupo Ojos de Brujo

La costumbre nos lleva a todos a bajar por la ciudad. Es una tradición entre los escritores, editores, periodistas de cultura, jefes de prensa de editoriales, agentes literarios … asistir a la mutitudinària fiesta de Qué leer. Este año hemos ido a la Lonja, un escenario perfecto para premiar El Juego del Ángel, de Carlos Ruiz Zafón y Stieg Larsson, por la trilogía Millenium. Después de hablar tanto sobre Larsson en este blog, le digo a Toni Iturbe, el director de la revista y anfitrión de la fiesta, “tú crees que veremos recoger su premio”? Era fácil imaginar que el autor sueco saldría de un momento a otro por una de las columnas barrocas del templo del dinero. Negativo. Iburbe lleva la estatuilla, imposible entregarla a nadie. La cogí un momento, y las dos páginas de hierro forjado pesan lo suyo. Hay mucho interés por la biografía de Stieg Larsson. “Qué putada para su mujer” -oigo decir, como no se casó, ahora ella podría quedarse sin nada de los millonarios derechos de autor de su pareja y seguramente irán a parar a los padres. Ironías de la vida, dicen que Larsson no quiso casarse con su compañera para protegerla de las amenazas que recibía. No podía imaginarse el autor sueco que se moriría en la cincuentena, un poquito antes de convertirse en uno de los escritores más leídos del mundo.

Francisco González Ledesma está muy contento. Presenta novedad en el Sant Jordi, No hay que morir dos veces (Planeta), una aventura de Méndez. Le digo que estoy leyendo su novela y que me parece muy inquietante que la novia dispare al novio el día de la boda y el mate, vestida de blanco y todo. Él me pregunta “por dónde vas?”, “Voy por la mitad, más o menos” -le contesto-, ah pues “continúa, que luego vienen muchas más sorpresas”. Realmente es destacable la vitalidad de Francisco González Ledesma. Por cierto , que tenía ganas de citar una frase de esta novela, pág 36, “Nunca hay que desesperar. Las cosas suelen ir mal, pero no mal siempre”. Realmente creo que tiene razón Lorenzo Silva cuando dice que No hay que morir dos veces “es feroz en su humanidad”.

Aquí dejo estos apuntes, y me felicito, porque este día de Sant Jordi de 2009 ha salido con un sol fantástico, como se esperaba.