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Paul Auster y Planeta

Mientras escribía el post que quiero publicar de un momento a otro sobre Andrea Camilleri, me encuentro con una información de Carles Geli en el diario El País, sorprendente para el mundo editorial: ‘Seix Barral arrebata el Paul Auster de bolsillo a Anagrama’.

La noticia se ha confirmado este jueves en la Feria del Libro de Frankfurt. Así, a partir del próximo año toda la obra del autor estadounidense en formato bolsillo será publicada con Booket , la editorial del grupo Planeta. Anagrama continuará publicando las novedades.

De esta manera, el 3 de febrero de 2012, cuando Paul Auster hace sus 65 años, se empezará a publicar la Biblioteca Breve Paul Auster en Booket. Serán novelas y poesía. Parece que el motivo de esta operación radica en la gran distribución que tiene el grupo Planeta , especialmente en el sur -América. Aún no se sabe cuáles serán las primeras obras del autor que se publicarán con Booket.

Por cierto, que el próximo otoño saldrá, con Anagrama, como siempre, ‘Winters journal’,último título de Paul Auster. Dice Carles Geli que se trata de los diarios que explican sus primeros tiempos como escritor junto con su mujer Siri Hustvedt, que también publica con Anagrama .

Paul Auster ha sido traducido a 21 lenguas. Es uno de los autores norteamericanos más brillantes de su generación. Gran parte de su obra se desarrolla en Nueva York y habla especialmente sobre la soledad, el azar, el misterio de la vida, la amistad, la literatura, la duda. Paul Auster refleja siempre una gran necesidad para la escritura, porque con ella aprendemos a vivir .
La pasión por escribir y leer, eso me gusta mucho Paul Auster .

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Sunset Park

Paul Auster se ha ganado el privilegio de ser un escritor esperado. Una hilera larga de lectores de todo el mundo han pasado muy buenos ratos con sus novelas y cuando, finalmente, se decide a publicar una nueva, resulta fácil imaginar que más de un admirador deja lo que estaba leyendo y se  adentra sin remedio en la novedad que el escritor de Nueva Jersey ha dejado en el escaparate.

Nos llegó hace unos meses y se encuentra entre los más vendidos. Sunset Park, recuerda el aroma de una historia bien tramada, como Broolyn Follies, pero con unos personajes que no consiguen llegar a ser tan cálidos. Posiblemente Auster no pretende que Miles, Pilar, Alice, Brig o los padres de Miles sean lo que podríamos llamar personajes simpáticos, pero todos ellos tienen un punto de pasión oculta que mantiene alerta al lector. En Sunset Park todo comienza cuando Auster presenta a Miles Heller, de 28 años. Este personaje lleva siete años viviendo aislado de su mundo,  del que decidió huir. Detrás sólo deja una breve nota. Heller se pasa años en soledad, hasta que un día encuentra a una joven de 16 años, Pilar, que, casualmente, estaba leyendo la misma novela que él:  El Gran Gastby.

Después, las circunstancias hacen que Miles vuelva de nuevo a su pasado, a los secretos, a su padre, un magnífico editor; a su madre, una actriz cautivadora; a su madrastra, una intelectual con un juicio muy acertado. También vuelve a la comunidad de Sunset Park y sus camaradas okupas. Vuelve a la vida , con sus penas y sus glorias. Las penas y las glorias se mezclan como si nada en una misma cosa. ¿Se fía Miles realmente de su amigo Brig, que le propone compartir una casa abandonada y regenta un negocio conocido como ‘El Hospital de los Objetos rotos’?. Este lugar inédito está situado en la Quinta Avenida, en Park Slope, al lado de una lavandería. El negocio de Brig consiste en reparar objetos que están a punto de desaparecer: máquinas de escribir manuales, plumas estilográficas, relojes mecánicos, radios de madera, teléfonos de disco…

Paul Auster dice que se inspira constantemente en Emily Brontë. Quizás, y lo hace a su manera, con los pies puestos en la actualidad. Me lo he pasado muy bien con Sunset Park. Creo que Paul Auster es un autor que tiene dos caras: por un lado, la cara de un narrador extraño, críptico, que nos hace entrar en mundos difíciles, los que se encuentran más allá del subconsciente, como Viajes por el scriptorium o Trilogía de Nueva York. Por otro lado, está el Auster de las historias abiertas a la calle, a las miserias humanas a flor de piel, como Brooklyn Follies o Sunset Park.

Sunset Park es una historia sobre historias, sobre literatura, sobre el mundo de las editoriales. Es Nueva York y es la la crisis económica y la depresión de una generación de estadounidenses con las cosas no muy claras y con un futuro bastante más incierto que el de sus padres.

Invisible  ]La compassió és un sentiment abominable 

La compassió és un sentiment abominable

[pureHTML] [p] [/p][p]Paul Auster torna a interpretar una perfecta simfonia a Invisible. Primavera, estiu, tardor… i el final. L'aparent món tancat i reduït de l'autor de Nova York no deixa d'oferir hàbils creacions a l'irreductible lector. S'aprecien coincidències autobiogràfiques a Invisible. Un any: 1967. Un estudiant de la Universitat de Columbia amb inquietud per la literatura… [/p] [p] [/p][p]Paul Auster atrapa amb una estructura que encaixa amb l’enrevessada habilitat dels puntaires. Amunt i avall; el passat i el present. Novel·la, poesia i llibre d'història. Invisible és una endogàmica obra mestra de la literatura que parla de literatura. Escriure i llegir, viure i explicar la vida. El sexe, l'amor no autoritzat. La traïció. La soledat i la culpa i la mort…[/p] [p]Anoto aquesta frase:[/p] [p]El protagonista, Adam Walker, escriu sobre la seva infantesa i la seva mare: “La compassió és un sentiment abominable, sense valor, quan intentes explicar-te-la només aconsegueixes empitjorar les coses”. [/p] [/pureHTML]

Invisible, de Paul Auster

Paul Auster dice que es muy difícil escribir sobre sexo. Pero en su última novela se habla y se practica sin demasiados complejos.En Invisible hay amistad, amor y desamor. Es un juego literario con diferentes narradores y diferentes puntos de vista. Es un juego de la inteligencia y de la filosofía, que transporta la vida moderna hacia el complicado mundo del infierno de Dante. Invisible es también Novela Negra, la del suspenso, la que investiga los sentimientos más oscuros del alma humana . Es viaje a través del tiempo y la distancia.

Las historias con triángulo amoroso ( o como se pueda decir la relación tortuosa y extraña que se establece en una relación a tres ) me recuerda el existencialismo, el pesimismo de las relaciones de Paul Sartre y Simone de Beauvoir o la vida de Anaïs Nin con Henry Miller y su esposa . Otros lectores de Invisible no verán la relación, seguramente, pero yo pensé en esas otras vidas reales cuando leía las primeras cincuenta páginas de la ficción de Auster… Después aparecen otros elementos, los enredos que fabrica la enorme habilidad de novelar de este escritor norteamericano.

Dicen que las creaciones de Auster son más de una novela en una y él asegura que terminó Invisible en seis meses. Escribe rápido y el año próximo publicará una nueva historia, la que ya tiene bastante avanzada en el disco duro de su ordenador. Seguramente la novela futura de Paul Auster tendrá el perfume de siempre, el de los espacios familiares que toma como referencia para crear paisajes ficticios, o no tan ficticios .

En Invisible Auster transporta a los lectores desde Nueva York a Paris, pasando por California y recalando en una lejana isla del Caribe. Todo comienza en 1967, con Adam Walker, un joven poeta ávido de vida y de literatura que estudia en la Universidad de Columbia y no quiere ir a la guerra de Vietnam . Su vida cambia cuando conoce a Rudolf Born , un francés que tiene mucho que ver con su paisano Bertrand de Born…

 

 

Kerouac, On the Road

¿Realmente conocemos la cultura estadounidense?. Innumerables películas de Hollywood, hamburguesas de McDonald, las series de más éxito made in USA.

El proceloso mundo literario de algunos de los autores más representativos de la literatura estadounidense demuestra que ignoramos muchos detalles sobre los americanos del norte, hijos únicos de una cultura represiva y abierta al mismo tiempo. Si te dejas arrastrar, por ejemplo, por la polvorienta novela de William Faulkner El Villorrio (The Hamlet), entras en una rueda de sorpresas sin fin.

On the road, En la carretera (Ediciones 62) En la carretera, el rollo mecanografiado original (Anagram ) ha sido reeditada en 2008 por Howard Cunnell para Penguin Classics y esta edición es la que ha sido traducida al castellano y al catalán en 2009. Jack Kerouac escribió On the Road a máquina, en un rollo de papel que hizo pegando ocho largas hojas, a un espacio y sin un solo punto y aparte.Sorprendentemente, escribió esta historia en sólo tres semanas, del 2 al 22 de abril de 1951. Durante los años cincuenta surgió entre un grupo de autores e intelectuales estadounidenses el término beat. Entre ellos se encontraban el mismo Kerouac, Neal Cassady, William Burroughs, Allen Ginsberg o el poeta Gregory Corso. Queriendo definir el término, Kerouac dijo que quería decir ‘beatitud’ y estaba inspirado en la cultura oriental. De hecho, On the Road constituye un viaje iniciático por los EEUU y entre sus páginas están todos ellos: Cassady, Burroughs, Ginsberg , Corso …

El hecho de escribir para Keruouac no era simplemente un hecho intelectual. Era una manera de vivir, una necesidad expresiva. En la década de los cincuenta el marketing todavía no era el dueño de cualquier actividad creativa. Esto quería decir que la creatividad era eso, vida y creación. Con esta afirmación no quiero decir que todos los autores de ahora funcionen perseguidos por el balance de pago. Philip Roth, Paul Auster, John Irving, nos han aportado página lúcidas y esperanzadoras. Muchos de los grandes autores norteamericanos han sido unos grandes viajeros. Han traspasado sus fronteras para encontrar, no la inspiración, sino a ellos mismos, para alejarse de su cómoda y poco comprometida manera de pensar y de vivir. On the road explicó el mundo bajo la estética Beat y todo lo que tiene de dramatismo descarrnado.

Eran tiempos de descubrimiento. Neal Cassidy, escribió a Kerouac una carta donde le decía: “Creo que se debería escribir, si es posible, como si uno fuera la primera persona de la tierra y explicara humilde y sinceramente lo que ha visto, experimentado, amado y perdido, sus pensamientos ligeros y sus pesares y sueños: y estas cosas deberían decirse evitando frases corrientes, la utilización de palabras vulgares y eso debería combinar a Wolfe, Flaubert y Dickens. El arte es bueno cuando nace de la necesidad. Este origen es la garantía de su valor, no hay otro.”

‘Elegia per un americano’, el tributo de Siri Hustvesdt a Nova York

Cuando el padre de Siri Hustvesdt murió dejó como herencia a sus cuatro hijas unos papeles en los que había escrito su biografía. Inmigrante noruego en el medio oeste norteamericano, luchó en África y Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial. Con el trasfondo verídico de estos documentos, Hustvesdt construye en Elegía para un americano (Anagrama / Empúries) una historia llena de personajes y vidas cruzadas, traumas sin resolver, sueños clarividentes, soledades y misterios para investigar. Es curioso como Hustvesdt utiliza las experiencias familiares para dar forma a su tercera novela. Sin embargo, asegura que no es autobiográfica. La autora neoyorquina, nacida en Minnesota, ha escogido como protagonista y narrador la voz de un hombre, el psiquiatra Erik Davidsen, que comparte con su hermana, Inga, la curiosidad por saber quién era en realidad el padre. Esperan descubrirlo a través de los numerosos documentos que su progenitor les ha dejado en perfecto orden de revista. Paralelamente, Erik se enamora de su inquilina, Miranda, diseñadora y madre de una hija de cinco años. Inga, mientras tanto, descubre quién era en realidad el marido que la acaba de dejar viuda. Por cierto, que la Inga ficticia comparte con la autora algunos problemas neurológicos, como la migraña, y un marido escritor. Leer Elegía para un americano es una buena excusa para curiosear sin escrúpulos en las vidas privadas de los neeoyorquinos más selectos. Podemos oír la música que escuchan, los paisajes que miran o las conversaciones privadas de médicos, artistas, madres de familia o intelectuales liberales. La vida y la muerte, muy al estilo de Woody Allen, se mezclan en la más intensa de las novelas de Siri Hustvesdt. (Las anteriores son El hechizo de Lily Dahl y Los ojos vendados, Circe). Hustvesdt se preocupa mucho por ofrecer al lector descripciones detalladas de los protagonistas, sus gestos y movimientos, su belleza y sus pensamientos. Se nota también una necesidad intangible de no perder el equilibrio y el bienestar cálido de una ciudad que se sabe el centro del mundo. La misma Siri Hustvest es una mujer de metro ochenta, esbelta y con una estética nórdica que le da un halo de hada buena. Ella y su marido, Paul Auster, uno de los escritores americanos más admirados en Europa, viven juntos en una glamurosa casa de tres plantas situada en uno de los barrios más prestigiosos de Brooklyn. La realidad y la ficción no siempre tienen que ir por caminos paralelos, pero leer a Siri Hustvesdt deja ese regusto de sibaritismo intelectual neoyorquino que también esperamos encontrar en las obras de Auster.