Sunset Park

Paul Auster se ha ganado el privilegio de ser un escritor esperado. Una hilera larga de lectores de todo el mundo han pasado muy buenos ratos con sus novelas y cuando, finalmente, se decide a publicar una nueva, resulta fácil imaginar que más de un admirador deja lo que estaba leyendo y se  adentra sin remedio en la novedad que el escritor de Nueva Jersey ha dejado en el escaparate.

Nos llegó hace unos meses y se encuentra entre los más vendidos. Sunset Park, recuerda el aroma de una historia bien tramada, como Broolyn Follies, pero con unos personajes que no consiguen llegar a ser tan cálidos. Posiblemente Auster no pretende que Miles, Pilar, Alice, Brig o los padres de Miles sean lo que podríamos llamar personajes simpáticos, pero todos ellos tienen un punto de pasión oculta que mantiene alerta al lector. En Sunset Park todo comienza cuando Auster presenta a Miles Heller, de 28 años. Este personaje lleva siete años viviendo aislado de su mundo,  del que decidió huir. Detrás sólo deja una breve nota. Heller se pasa años en soledad, hasta que un día encuentra a una joven de 16 años, Pilar, que, casualmente, estaba leyendo la misma novela que él:  El Gran Gastby.

Después, las circunstancias hacen que Miles vuelva de nuevo a su pasado, a los secretos, a su padre, un magnífico editor; a su madre, una actriz cautivadora; a su madrastra, una intelectual con un juicio muy acertado. También vuelve a la comunidad de Sunset Park y sus camaradas okupas. Vuelve a la vida , con sus penas y sus glorias. Las penas y las glorias se mezclan como si nada en una misma cosa. ¿Se fía Miles realmente de su amigo Brig, que le propone compartir una casa abandonada y regenta un negocio conocido como ‘El Hospital de los Objetos rotos’?. Este lugar inédito está situado en la Quinta Avenida, en Park Slope, al lado de una lavandería. El negocio de Brig consiste en reparar objetos que están a punto de desaparecer: máquinas de escribir manuales, plumas estilográficas, relojes mecánicos, radios de madera, teléfonos de disco…

Paul Auster dice que se inspira constantemente en Emily Brontë. Quizás, y lo hace a su manera, con los pies puestos en la actualidad. Me lo he pasado muy bien con Sunset Park. Creo que Paul Auster es un autor que tiene dos caras: por un lado, la cara de un narrador extraño, críptico, que nos hace entrar en mundos difíciles, los que se encuentran más allá del subconsciente, como Viajes por el scriptorium o Trilogía de Nueva York. Por otro lado, está el Auster de las historias abiertas a la calle, a las miserias humanas a flor de piel, como Brooklyn Follies o Sunset Park.

Sunset Park es una historia sobre historias, sobre literatura, sobre el mundo de las editoriales. Es Nueva York y es la la crisis económica y la depresión de una generación de estadounidenses con las cosas no muy claras y con un futuro bastante más incierto que el de sus padres.

Invisible  ]La compassió és un sentiment abominable 

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