La ciudad ha cambiado, pero no tanto
Los libros no son siempre un producto circunstancial que pasa de moda, como las faldas o las chaquetas; los peinados o los pendientes. Algunos títulos recorren la memoria y forman parte de las costumbres, aquellas que repetimos marcados por el calendario. Empecé a leer Soldados de Salamina hace algunos años, una tarde de verano después…