L’agulla daurada
«El día diecisiete de mayo de 1980 me encontraba en un avión de Aereoflot en dirección a Moscú. Las primaveras de Barcelona suelen ser opacas y pesadas, pero ese día había dejado detrás de mí un cielo nítido, un poeta extranjero diría que «mediterráneo.» (L’agulla daurada, Montserrat Roig). Es un día caluroso del mes de…